Problemas visuales
Los ojos son uno de los órganos sensoriales más perfectamente desarrollados y la información que suministra, junto a los otros órganos de los sentidos, ocupa gran parte del cerebro. La vista constituye uno de nuestros sentidos más preciados, por esto cuando aparecen los problemas visuales, haremos cualquier cosa para recuperar una visión normal.
Las formas más comunes de deterioro de la visión son los errores de refracción, es decir: la manera en que los rayos de luz alcanzan la retina, y las imágenes son transmitidas al cerebro. La miopía, la hipermetropía, la presbicia, y el astigmatismo son ejemplos de desórdenes de la refracción.
El desprendimiento de retina, el daltonismo, y la ceguera nocturna son los desórdenes sistémicos del ojo que conducen a una visión inexacta.
Las cataratas, la conjuntivitis, el glaucoma, la degeneración de la mácula son otras enfermedades del ojo que responden en grados variables al tratamiento médico.
La fatiga ocular es quizás dentro de los problemas visuales el más común.
La miopía es un defecto visual que afecta casi al 20% de la población. Se caracteriza porque la formación de la imagen se realiza delante de la retina, que es la capa del ojo que se encarga de recoger las imágenes visuales. Como consecuencia los objetos distantes se aprecian borrosos. Una persona miope tiene que sostener un libro cerca de los ojos para leer, es la que tiene que sentarse al frente en el aula de clases o en el cine para poder ver claramente. Esta condición tiene un carácter familiar, y afecta a hombres y mujeres por igual, aparece en la niñez y se estabiliza generalmente hacia los veinte años.
La hipermetropía, al contrario de la miopía: la lente del ojo enfoca las imágenes ligeramente detrás de la retina, haciendo que los objetos cercanos se vean borrosos.
El astigmatismo, Es una deformidad en la córnea que causa un cambio de dirección de la luz cuando ésta atraviesa los medios transparentes del ojo como lo son la córnea y el cristalino, haciendo que dichos rayos no coincidan en ningún punto antes o después de la retina.
Existen diferentes tipos de astigmatismo y los más comunes son:
- Astigmatismo Hipermetrópico Compuesto: En este caso ambos rayos de luz llegan después de la retina.
- Astigmatismo Miópico Compuesto: Es cuando los rayos de luz llegan antes de la retina.
- Astigmatismo Corneal: Es cuando los meridianos corneales son diferentes.
- Astigmatismo Cristaliniano: Es cuando hay irregularidades en la superficie anterior o posterior del cristalino.
El astigmatismo está normalmente presente desde el nacimiento y no mejora ni empeora con el tiempo.
La presbicia es una alteración visual que afecta la visión cercana. Se presenta generalmente alrededor de los cuarenta años y se origina por el endurecimiento del cristalino. Esto explica porque tantas personas después de esa edad deben utilizar lentes para leer.
El desprendimiento de retina ocurre cuando una parte de esta capa se desplaza de lugar. Aunque aparte de los síntomas visuales no existen otros como dolor o irritación, es definitivamente una urgencia medica, porque si la retina no es rápidamente reubicada a su fuente de nutrientes, el daño y muerte de estas células y la ceguera podrían ser el resultado. Los factores de riesgo para el desprendimiento de retina incluyen a la miopía, la cirugía anterior del ojo, lesiones en el globo ocular, y la delgadez congénita de la capa retiniana.
El daltonismo es un trastorno que afecta los conos, un tipo de células de la retina que responden a los colores. La mayoría de las personas con daltonismo normalmente ven los colores en la luz brillante, pero tiene dificultad para distinguir el rojo y el verde El Daltonismo afecta principalmente a los hombres, pudiendo ser su prevalencia de hasta un 8% de la población masculina.
La ceguera nocturna, que como su nombre lo indica es la dificultad de ver con poca luz, ocurre cuando los bastones, un grupo de células de la retina cuya función es distinguir la luz de la oscuridad, comienzan a deteriorarse, La causa precisa es incierta, pero está asociada a una deficiencia vitamínica, una enfermedad en la retina o a factores hereditarios.
La fatiga ocular, constituye el problema visual más común, sobre todo en los adultos. Se manifiesta por escozor en los ojos, ojos rojizos, lagrimeo, dolor de cabeza y a veces los globos oculares están sensibles. A menudo este cansancio ocular viene acompañado de una disminución de la visión (visión plana o desdoblamiento) y de problemas del sueño. Para una persona que utilice lentes correctivos, la fatiga ocular puede ser uno de los primeros indicadores de la necesidad de cambiarlos o ajustar la corrección.
Un examen anual con el oftalmólogo es una buena idea para mantener los ojos en estado saludable. El examen físico acompañado de un chequeo de nuestro campo visual y la agudeza visual permitiría diagnosticar alteraciones tempranamente.
El tratamiento convencional para desórdenes como la miopía, hipermetropía, presbicia, y el astigmatismo consisten principalmente en la indicación de lentes correctivos, aunque existen procedimientos quirúrgicos como la queratotomía radial, la cual consiste en practica pequeñas incisiones de forma radiada en la córnea, lo que permite corregir el enfoque de las imágenes. La otra técnica emplea el láser, el cual elimina cantidades microscópicas del tejido de la córnea persiguiendo el mismo objetivo de la queratotomía radial.
Los desórdenes como las cataratas, y el desprendimiento de retina requieren de un tratamiento quirúrgico.
El tratamiento de la fatiga ocular dependerá sobre todo de nuestros hábitos y un correcto régimen alimenticio.
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